* E l R e t é n D e l P e o r V i e n t o *

* E  l   R  e  t  é  n   D  e  l  P  e  o  r  V  i  e  n  t  o  *
* M i R e c o n d i t o r i o S a g r a d o * Obra Pintada por [ P el inventor deletéreo ]

jueves, 18 de junio de 2015

* L o s P o l v o r i e n t o s R e c o r r i d o s D e l E s t í o .





Las elevadas temperaturas hacen que cada salida de las que estoy haciendo en Junio, sean saunas sobre dos ruedas. Aunque sea por el canal hidrográfico, el frescor escapa a mi percepción. De todas formas, a pesar de la pesadez, tengo que seguir mis surcos invisibles, porque la rodada sienta bien a mi alma. Pongo la vista, en un mes en adelante, que la cosa irá a peor.

Con la crema contra el exceso de sol, siempre acabo impregnado de bichos e insectitos, cínifes muy golosos a quienes resulto dulce por tanto pringue.

Incluso hace poco, sentí qué debe ser comerse un helicóptero...¡sí, sí, leen ustedes bien!....porque casi me trago una libélula. Sus aspas revolotearon lo suficiente en mi boca para que la imaginación me proporcionara sabor acerado de rotores. La escupí a tiempo, naturalmente, y aún, como amante de la naturaleza, deseé que estuviera viva -porque raras veces me apeo de la mountain-bike aunque la contingencia sea peligrosa y no comprobé el estado del UH del mundo insectívoro-

Con todo, el campo está precioso y aún paro por la sierra en uno de los pocos sitios que me proporcionan naranjas en sazón a pesar de las fechas en las que estamos.




También los conejos y las liebres, corren revueltos -quizás  en su mundo de roedores se quejan de excesivo calor- y tengo la suerte de ver muchas rapaces tras ellos (¡incluso en vuelo contrapicado,  fascinante!)

Lo único cierto es que la combinación de mountain-bike y Ser Humano Aventurero[tal como es mi caso] intoxica más que el beleño.

Me apena, como he escrito muchas veces sobre mis rutas, que llega un momento que aunque no lo desee, hay que efectuar parón estacional cuando El Gran Lorenzo en las alturas se pone de verdad inmisericorde.


¡Menos mal que de momento las aguas de los regadíos no huelen fermentadas o con los abonos cargantes! ¡¡Incluso algunas granjas que tienen purines parece que están exorcizadas!!


Hace poco regresé a La Calderona (no está reflejado en estas fotos que pertenecen al canal) y en subidas sí que hay que ir posponiendo esfuerzos. Pero aún así no lo pude evitar porque tras el especial machaque que provoca esa sierra, la sensación final es competitiva y dichosa. Lo que menos me gusta es que se está poniendo de moda, y algún que otro excursionista también te encuentras.

Bien, mientras tanto, siempre rezo a San Francisco de Asís y a San Bruno, para que continúe mi bonanza en los recorridos, sean del tipo que sean.

¡A m é n !

miércoles, 17 de junio de 2015

* E l E x t r a ñ a m i e n t o E n L o s O l v i d a d e r o s .




Soledades sin remedio.
Saeteras eran mis óculos
abiertas al soto.
Años, Desmemoria.
Siempre la fortaleza.
Confínado en ella por mi condición y rango.
Tan solo un espejismo:
Fecundos cultivos, desde las saeteras,
observaba alelado por la imago de frescor,
y en esos parterres, una aldeana, feliz,
de inaudita belleza,
que en ocasiones a laborear acudía.
Refulgiendo sus ojos, en la distancia,
me amartelaron, avivaron mi ánima,
esperanzaron mi esencia.
Nunca pude llamar su atención.
Dios La Bendiga en su ignorancia.
Admirando su estampa
soy el reo que más Fe Atesora. Por Ella Vivo.


Por verla eterno desde mi saetera.


                 [Poeta  :   E  l    O r i v e   L e n t o   P r e t e n d e  ]