* E l R e t é n D e l P e o r V i e n t o *

* E  l   R  e  t  é  n   D  e  l  P  e  o  r  V  i  e  n  t  o  *
* M i R e c o n d i t o r i o S a g r a d o * Obra Pintada por [ P el inventor deletéreo ]

lunes, 28 de noviembre de 2016

A u t é n t i c o O t o ñ o .


























































Ayer me fugué a mis trayectos de extravío -dado que todavía me conviene, muy a mi pesar (porque estoy bastante bien de la tribulación traumatológica) no efectuar aún escapadas con la mountain-bike - - -conduciendo mi fiel toyota azul abisal.

Todos los valles estaban preciosos con tonos gualdas y matices color de miel; la vegetación perfumadísima y la tierra mojada porque había llovido copiosamente. El agua de las fuentes de aquel territorio tenía el carisma de las linfas legendarias.

Paseando y subiendo algunas trochas, fui el tiparraco más feliz que se pueda imaginar, y me proporcionó energía asaz positiva en tanto, físicamente estaré mejor después de Navidad para regresar con mi mountain-bike. Con estas inmersiones en plena naturaleza, puedo sobrellevar el estar un poquito tiempo inactivo. Sé, no obstante, que mis parajes me echan de menos y desean verme rodar cuanto antes por las pistas forestales y caminillos.

















































¡Lo dicho!  ¡¡Unas fotos, un respirar a pleno pulmón y al fin, el hombre más feliz de La Tierra!!
¡¡¡¡¡¡¡No puedo vivir sin acercarme a La Serranía!!!!!!!















Al fondo La Iglesia de Losa del Obispo.



domingo, 27 de noviembre de 2016

M o n s ú D e l A z u l .

* M o n s ú      D e l    A z u l  *




Estos días previos a mi fiesta favorita del año, L a  N a v i d a d , suelo escaparme a La Frontera para comprar postales de Unicef, tomo alguna infusión, leo el periódico y me río con la alegría que me produce ver Seres Humanos después de tanto tiempo.

Pero, Q u e r i d o s   T a m a r r o s ,  M e n a i r o n es , T i n g u i r i t a s
Y    M i t a g o s   :  Hoy he descansado de ese trayecto anual y he dibujado en mi gabinete este cuadro llamado  " M o n s ú      D e l    A z u l  "   para felicitar las fiestas como siempre hago, por correo tradicional (sobre, papel del bueno y mi estilográfica) a tres o cuatro afortunados que reciben todavía epístolas de un servidor, desde aquí, cartas de   E l    R e t é n  D e l P e o r  V i e n t o  , que como es sabido por la leyenda, son  excepcionales y ansiadas, con denominación de origen.

Esta es la imagen original y cuando todo el valle sea un Belén maravilloso en diciembre, regresaré para felicitar oficialmente a M i   R e t é n  engalanada como de juguete.

Es una estampa sin trampa ni cartón:   Azul y sus Bondades. Me he retratado al pie del abeto puro, y la cúpula de mi cosmos singular, son estrellas de diferentes clases, excepto la de la copa, que es naturalmente la que guió a Los Reyes de Oriente pero sin cola de cometa. La panorámica va en en encuadre de arabescos, y como este mes de Noviembre La Luna ha tenido un protagonismo candente en su blanco palor, es testigo de excepción de mi pleonasmo dibujante y creyente de católico.

Es un cierre que ha sido amigable y venturoso de noviembre, y estoy muy agradecido a Dios, Señor de Las Cárcavas y otros Refugios.

No queda sino esperar al buen Diciembre, Navidad y acabar el año con bonanza.
¡Amén! 

jueves, 24 de noviembre de 2016

miércoles, 23 de noviembre de 2016

R e t é n M i t a g o .

Si existe algún libro que por derecho propio venga como anillo al dedo a Mi Retén, es éste...¡¡¡impepinablemente!!!.

Entre mis conquistas para mi biblioteca privada- que como es sabido cubre una pared entera de arriba abajo del salón- surge este libro que descubrí tardíamente. Pertenece a un hito de la literatura de género de los años ochenta, pero por aquella época un servidor estaba embarcado con el descubrimiento en España a través de la editorial Minotauro de John Ronald Reuel Tolkien y El Hobbit y cía.

Trata de un hombre que regresa después de tribulaciones de la guerra a su hogar en Reino Unido, en un apartado caserón en una aldea y limítrofe con un desconocido bosque. Existe un misterio que arrastró al interior de esa silva a su padre y después a su hermano, y el protagonista intenta descifrar con diversos internamientos en la maraña vegetal.

El asunto es el Ente que conforma tal bosque. Guarda indecibles energías y transfiguraciones de los gérmenes de leyendas desde el origen de los tiempos. Es como si lo que la conciencia cultural colectiva crea en sus usos consuetudinarios a través de La Historia, La Literatura, estuviera cobrando forma tangible en ese bosque.

Eso son en principio Los Mitagos. Imágenes encarnadas de viejas leyendas. Describiendo este concepto y planteando un poquito de la trama de la novela, no desvelo nada, porque esta es una obra que si no la lees no puedes hacerte ni la más remota idea por más que te lo cuenten.

Dicho esto, debo advertir, que precisamente su filosofía es farragosa; por lo que la hace especial, pero hay que haber batallado en muchos libros de este tipo tan peculiar antes. La atmósfera es muy opresiva y en ocasiones confusa, pero inunda la psique del lector en un maremágnum de misterio brutal.

Ha habido veces, que he llegado a sentir la humedad de los ríos y la vegetación profusa; también los olores y el tacto de las rocas, y el miedo ante los seres que deambulan de un lado para otro. Pero es sobre todo la conexión que he tenido con el escritor y los dos personajes principales: Yo que estoy siempre que puedo perdido en bosques y montañas en mi día a día, siento lo mismo que se describe a nivel existencial y narrativo. Con mi bici o sin ella, he apreciado el concepto de "visión periférica"- que aquí es la piedra angular del ánima de esta literatura y sus bosques- en mis excursiones por lugares extraños. He paladeado lo mismo y hasta me ha jugado malas pasadas, provocándome en algunos parajes extraviados por donde investigo, gran estupor. Y esa es para mí la grandeza esta obra.

Me gustó mucho, pero no es para personas que no estén iniciadas largo y tendido en La Fantasía y en Lo Feérico, pero en un estrato menos poético; y que sepan apreciar lo épico.

Me pareció muy densa y muy original.


Por poner una pega a la edición -que no a la obra- lo peor es el prepotente prólogo de una adscrita a la editorial, que me pareció hasta zafio. Por tanto, no debe leerse. Además, sin la más mínima gracia.

Leer este libro, marca. Y con efectos retroactivos, porque echo la mirada de mi mente hacia atrás, y entiendo vivencias que en el pasado he tenido en La Naturaleza.

domingo, 13 de noviembre de 2016

S u p e r L u n a D e P e r i g e o .



Mañana es La Luna Llena de Noviembre.  Es el perigeo lunar más cósmico desde 1948 y hasta el 2034 no habrá otro de estas fenomenales características. Siguiendo mis ceremoniales de gozar de las cosas buenas del Universo, he compuesto esta pinturita casi en éxtasis. Son mis posesiones del Valle de El Retén del Peor Viento y a fe cierta que no existe mejor enclave aislado para este homenaje que suscribo.

Y como no puede ser de otra manera, ahí va mi oración para El Pequeño Cuarteto Familiar que componemos en mi lar  :


Que podamos vivir el futuro momento de 2034 (¡es un guarismo magnífico!) y de ahí, hacia adelante, todos los que puedan ser con SALUD   y   MUCHAS AVENTURAS.


¡  D u c   I n   A l t u m  !


Amén Señor.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

E l L u b r i c á n D e L a A l q u i m i a .












Siguiendo mis buenas costumbres, acudí a mi escondite en ruta -tan solo un bar perdido en parajes más extraviados aún- a tomarme una manzanilla.
A veces suele haber algún camionero extranjero apartado de trayectos normales tomando un golpe de bebida fuerte, pero esta tarde la única persona era un individuo lánguido otoñal y de fisionomía prosaica. Me llamó la atención que sorbía una manzanilla también.
Estábamos los dos en el exterior desangelado del snack bar con miradas de hito en hito, mientras enfrente de nosotros en la lejanía de las montañas, se ponía el sol con una panorámica de nubes y jirones atmosféricos más bella que nunca había visto.
Debajo de una de las placas púrpuras de los cúmulos y estratos, se abrió una línea que se puso de un gualda precioso, parecía un mineral mítico. Después, ocurrió algo anómalo. Antes de que desparecieran esos atisbos pictóricos naturales, justo antes de expirar el amarillo singular, pareció reflejarse en la manzanilla que me quedaba en la taza, despidiendo resplandor incluso.





En un acto reflejo, miré al hombrecillo a unos metros de mí y le había ocurrido lo mismo, solo que a él, le vi la cara emanando cierta fusión con taza y atardecer. Quise decirle algo, pero no me dio tiempo.
Se abrió una fisura en el ambiente delante de la fachada de nuestras mesas y se creó de la nada una senda de una textura parecida a lava -pero de un amarillo como mi infusión- que llegaba hasta la mesita del otro cliente. Éste se levantó, bebió el último sorbo de su taza y caminando sin prisas por ese trayecto del efecto óptico, desapareció a unos cincuenta metros. El cielo ya muy oscuro, se cerró herméticamente, como cauterizando (quizás componiendo una cicatriz invisible) y no hubo señal restante de lo que allí había sucedido.
Me quedé alobado, mirando a mi alrededor por si la camarera hubiese presenciado la estampa descrita; incluso miré de reojo mi bolsita de manzanilla en la taza sospechosamente. Pero por si acaso, me levanté, subí a mi coche y me escapé de allí poniendo las luces largas de mi vehículo -¡blanquísimas y frías!- Después de todo, puede que sea cuestión de mimetismo, y puestos a elegir catalizador, prefiero desencadenantes de albirragia lunar(por cierto era luna creciente)

Y sí que lamentaré no haberle preguntado al anónimo apasionado de las infusiones, si le sirvieron la misma marca de manzanilla que a mí.


                                                                      [Carretera de Ademuz. 19, 30 horas]

(R e l a t o )